El sueño del copero, Génesis 40: 9-13, 21.

 
 

Reunión obligada en la cárcel principal. Guste o no, las mismas caras, los mismos fastidios. No hubo elección.
Compañeros ocasionales del hotel más odiado por la humanidad. Cárcel, rejas, humedad y abundante soledad.
Malos tratos, amenazas y desconanza al por mayor. Nada diferente, todo igual. Horarios, rutinas, limpieza y obediencia obligada a gritos desaforados de guardias enfermos de autoridad. Sueños truncados, aspiraciones perdidas y conteo interminable de días sin libertad. Hasta allí llego el copero del Faraón. No hay nombre. De él no tenemos más información. Solo que es copero profesional de la investigación vinícola. Indiscutido hombre de conanza del todopoderoso, inseguro, y contradictorio Faraón. Era un buen trabajador, bien pagado, aunque un tanto arriesgado, por supuesto. Cada día debía de probar la copa del rey. Dispuesto a morir en un trago de investigación venenosa. Cada día un riesgo y cada día la salvación y cada día la vuelta del palacio a su descanso, a su lugar familiar. Pero también al copero le llego su día. El día de su descuido, el día de la reprimenda por un desempeño que dejo
mucho que desear. El día en que puso en riesgo la vida de Faraón y la cárcel fue su recompensa. Salir de allí era una posibilidad remota, lejana y hasta imposible. 72 horas.

1. Mire detenidamente un fenómeno. Nuestro amigo el copero, mientras estuvo en su prisión, en su tributación, con lo único que soñó fue con recuperar la posición que había perdido. Copero antes de la prisión. Copero después de salir de ella. Esclavo antes de la prisión, esclavo al salir de allí. Su estadía en prisión no le cambió su aspiración. La fría humedad de su celda no le empujo a soñar con su propio negocio. ¡Que tristeza! ASPIRACION LIMITADA, CULTURA MENTAL DE MANTENIMIENTO. Su único deseo era recuperar la misma posición que antes de entrar en prisión había ostentado.
El sueño del jefe de coperos es el sueño que llamamos de MANTENIMIENTO. Piensa en mantenerte y Dios no podrá ascenderte. Voluntad de riesgo rendida a la voz seductora, apacible y mortal del mantenimiento. Porque mantenimiento no es solo el sueño, sino también la actitud de miles en el mundo y en la iglesia. Su respuesta a la vida es solo eso: conformismo y mantenimiento. Resignados, decepcionados, engañados.
Sueñan con ser médicos, pero se quedaron en la cafetería de la universidad vendiendo café con leche a otros médicos. Sueñan con ser astronautas, pero se quedaron en la base de lanzamiento limpiando la nave de otro conquistador de estrellas.

• Y por allí van caminando por la vida anónimos, pensantes, limitados y marcados por su propio prejuicio. Esclavos de la sentencia popular que dice: “poco, pero seguro” saben que no es versículo bíblico pero lo creen como si fuera.

• Costumbres conformistas, modelos de vida de mantenimiento, vacíos de superación, estériles exponentes de úteros mentales que nunca darán a luz progreso.

• Miles de inscritos al coro que entona su canción de mayor éxito “Más vale pájaro en mano que cien volando” son del combo los “no superación” Mantenerse para no arriesgar. Enfermos de un raquitismo mental y espiritual que no les permite subir de nivel. ¿Quieres ser copero eterno de un rey que te limita?

• Eres de aceptar desafíos. Aquí tienes uno sencillo pero transformador: ROMPE LA MALDICON DEL MANTENIMIENTO. Rómpela porque te está ahogando de a poco. Por eso no te has dado cuenta y ya cumples sin quejarte la monótona rutina del no superarte. Vendedores de paletas que mueren vendedores de paletas. Electricistas que mueren electricistas. Mucamas de hotel que mueren mucamas de hotel. Alumno de segundo año de primaria que muere alumno de segundo año de primaria. Remitente de secundaria que muere remitente de secundaria. Su mentalidad es la inacción.

• Nada es distinto, todo es igual. La misma rutina. El mismo camino. El mismo orden. El mismo sueldo. El mismo viejo escritorio. El mismo patrón. La misma hora. La misma orden. La misma canción.

• El conformismo les arrebato su capacidad de sorpresa y el combustible del milagro se les agoto.
• Se han postrado ante el demonio del conformismo. Resiste y no te postres ante el demonio del conformismo. Si mueres al cambio, habrás muerto a la vida.
• Ese pensamiento lo animará a que no se arriesgue para lo mucho. Lo marcara con le pánico después de un aparente fracaso. Lo tornará cobarde para que no vuelva a levantarse “No vale la pena volverlo a intentar” PANICO AL RIESGO. Se puede ser mejor. Se puede salir de la costumbre viciosa que nos mantiene en el mismo lugar en la vida. Lo nuevo no es una amenaza.

2. La prisión es gura de dicultad, de conicto, de tribulación, de problema, de prueba. Todos, como el copero, enfrentaremos algún día nuestra propia prisión.
Dios no nos evita pasar por tribulaciones, pero si nos saca de allí libres, diferentes y enriquecidos para poder enfrentar desafíos mayores.
Tribulación nunca es para un cristiano sinónimo de muerte o aniquilación.
Prisión nunca es para un cristiano sinónimo de aniquilación. Prisión siempre es igual a un potenciador.
Es que la prueba es para unos la muerte o la renovación.
El hijo de Dios saldrá de la tribulación con la decisión inconmovible de entrar en superación.
Habrá aprendido lecciones que obraran en él una poderosa transformación.
El cristiano post- prisión es renado, formado, capacitado y promovido a un mayor nivel de conocimiento y conanza en el Señor.
Para el copero la prueba o la tribulación nunca fue un aula de superación.
3. El sueño del copero no es de Dios. Es un incansable y cargoso espíritu inmundo que hace que aceptemos nuestra situación actual. Experto demonio que desalienta en nosotros el espíritu de superación y nos empuja a ser sumisos y conformistas.
Mejor que morir en el no poder, es morir intentándolo. Mejor que morir sentados deseándolo, es morir caminando pero tratando.
Nunca digas “Soy Joven”, nunca digas “Soy viejo”.
-Tiger Woods, tenía tres años cuando hizo nueve hoyos en cuarenta y ocho golpes.
-Mozart tenía ocho años cuando compuso su primera sinfonía.
-Ana Frank tenía trece años cuando escribió su diario.
-Ralph Emerson tenía catorce años cuando se matriculó en Harvard.
-Paul Mc Cartney tenía quince años cuando John Lennon lo invitó a unirse al grupo.
-Bill Gates tenía diecinueve años cuando fundó Microsoft.
-Platón tenía veinte años cuando se convirtió en discípulo de Sócrates.
-Laurenz tenía veintinueve años y creó Polo.
-Shakespeare tenía treinta y uno cuando escribió Romeo y Julieta.
-Bill Gates tenía treinta y uno cuando se convirtió en multimillonario.
-Coco Channel tenía treinta y ocho años cuando inventó su perfume “Channel Nº 5”.
-La madre Teresa tenía cuarenta años cuando fundó “Las misioneras de la caridad”.
-Henry Ford tenía cincuenta años cuando introdujo en su fábrica la primera cadena de montaje.
-Wilston Churchill tenía sesenta y cinco años cuando fue nombrado primer ministro.
-Nelson Mandela tenía setenta y uno cuando fue liberado de la prisión sudafricana donde estaba recluido y cuatro años después fue elegido presidente de Sudáfrica.
-Miguel Ángel setenta y dos años cuando diseñó la cúpula de la Basílica de San Pedro de Roma.
-Benjamín Franklin tenía setenta y nueve años cuando inventó las gafas bifocales.
-Dimitri Yordanidis tenía noventa y ocho años cuando corrió la maratón de Atenas en siete horas y treinta y tres minutos.
-Chihiro Araya tenía cien años cuando escaló el monte Fuji.
No importa la edad, lo importante es que el “Yo soy” te ha enviado, que somos uno con El y que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.
Cada día una revelación inspirada me motivará.
Salomón fue el rey más próspero de la historia y se motivaba con frases cortas.
Los Proverbios son frases cortas.
Gobernó un pueblo durante cuarenta años, los llevó a la paz y prosperidad con frases cortas de revelación.
La publicidad de hoy aplica este concepto: frases cortas.
La sociedad sabe que lo corto, breve, especíco, es motivador y este concepto ya estaba en la Biblia desde antes.
Salomón decía: “hay hombres cuyas palabras son como golpe de espada, pero la lengua de los sabios es medicina”.
Pablo oraba por los lipenses, por los efesios, así: Padre, abre los ojos de su entendimiento para que les resplandezca tu Palabra.
Levántate cada día con una frase de Dios, repítela todo el día y aprenderás a automatizarte.